viernes, 29 de agosto de 2014

Té Verde

Hoy quiero dedicar este post al Te verde, es una de las plantas que se merecen una mención especial, yo lo recomiendo a todos aquellos que desean iniciar un proceso de adelgazamiento, los dietistas lo denominamos alimento funcional, porque no aportan vitaminas ni minerales pero son capaces de influir en nuestro organismo por sus propiedades.

El té verde es el menos procesado de los tés que se producen para el consumo doméstico  y el que contiene más polifenoles antioxidantes y catequinas, que son consideradas junto con la vitamina E y C como potentes antioxidantes y exterminadores de radicales libres.

En 2006  la revista European Journal of Clinical Nutrition afirmó que el té verde es más saludable que cualquier otra bebida, ya que no sólo hidrata sino que nos protege contra la enfermedad.

Las personas que beben té verde tienen menor riesgo de enfermar de infecciones virales o bacterianas y de desarrollar padecimientos crónicos como enfermedades cardiovasculares, cáncer, infarto, enfermedad periodontal (que provoca caída de dientes y muelas) y osteoporosis, además ayuda a bajar de peso y quemar grasa, se recomienda tomar tres tazas al día, si no tienes problemas de tensión, mi recomendación es empezar el día con una buena taza, tomar otra una hora después de la comida y otra a media tarde con la merienda.

Entre las propiedades que esta maravillosa planta tiene están:
  • Protege el corazón de enfermedades porque evita que se formen radicales libres y evitando  el daño que reviste nuestras arterias. Si ya tienes problemas del corazón, el té verde te ayuda a proteger y retrasar los daños del corazón.
  • Evita que se formen cúmulos de grasa en las arterias que causan infartos ya que ayuda a disminuir el colesterol malo (LDL), los triglicéridos y radicales libres, mientras que aumenta los niveles de colesterol bueno (HDL).
  • Disminuye los triglicéridos inhibiendo la enzima llamada lipasa pancreática que sirve para absorber las grasas, por lo que hace que absorbamos menos grasa, bajen los triglicéridos y de paso nos ayuda a controlar el peso.
  • Protege el cerebro de los daños de radicales libres formados después de infartos, por lo que es recomendable incluso para aquellos con embolias o trombos. En personas con Alzheimer y Parkinson se han visto efectos beneficiosos.
  • El té verde baja la tensión arterial y previene la hipertensión. Las personas que toman más de 2 tazas y media al día tienen 65% menos riesgo de tener la tensión alta.
  • El té verde ayuda a evitar la proliferación anormal de células cancerígenas, frenando el crecimiento de tumores. Esto lo hace causando la muerte de células cancerosas gracias a su potencia antioxidante, (120% más fuerte que la vitamina C), evita que se formen nuevos vasos sanguíneos que nutren a los tumores. Estudios han llegado a la conclusión de que el té verde trabaja a un nivel genético, apagando los genes que dan instrucciones de multiplicación a células dañadas y causando que las células enfermas se autodestruyan. Para prevenir el cáncer, el té verde ayuda desintoxicando nuestro cuerpo ayudando a nuestro hígado a deshacerse eficazmente de las sustancias nocivas y reduciendo los efectos secundarios desagradables de los tratamientos convencionales.
  • En la Universidad de Tokyo se comprobó que tomar té puede ayudar a aumentar la cantidad de calcio en los huesos, con una importancia igual a la de consumir lácteos o hacer ejercicio.
  • Si estás a dieta  o haces ejercicio ten en cuenta que el té verde ayuda a inhibir las enzimas necesarias para absorber las grasas de la dieta, también inhibe las enzimas que hacen que se guarden las grasas en nuestros tejidos (células adiposas). Además el té verde hace que se usen las grasas para generar energía durante el ejercicio, promoviendo la pérdida de peso y de grasa,  ayudando a tener buen rendimiento físico.
  • Si padeces diabetes te conviene tomar un te verde con la comida, te evitará posible subidas de glucosa después de la comidas.
Si deseas reducir la cafeína de tu alimentación por alguna razón, tienes una excelente opción en el té verde ya que tomando la misma cantidad de tazas que tomarías de café puedes reducir el consumo de cafeína en un 70 %, ya que una taza de café contiene 100 – 150 mg de cafeína y una taza de té verde tiene sólo alrededor de 25 mg de cafeína. (El contenido de cafeína de diferentes tipos de té verde puede variar dependiendo de su proceso de fermentación).

Si lo tuyo no son las bebidas con cafeína te recomiendo sustituir el café y el té verde por  el tipo rooiboos que no contiene cafeína.

Prepárate un buen té

La mejor manera de tomar un té y aprovechar todos sus beneficios es añadir el agua a punto de hervir en la tetera preparada con el té dentro y dejar que la infusión se haga no más de 2 minutos. Si se mantiene más tiempo el té se vuelve amargo y parte de sus sustancias activas se destruyen. Además, se aumentan los niveles de cafeína.

http://www.fundaciondelcorazon.com/corazon-facil/blog-impulso-vital/2443-el-te-salud-y-tradicion.html
http://cebp.aacrjournals.org/content/17/3/712.full?sid=dfa5e175-6d17-4014-a56d-0149bab76ab8
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/02/130205_salud_antioxidante_alzheimer_gtg.shtml
http://jn.nutrition.org/content/139/2/264.short

martes, 5 de agosto de 2014

Fortalece tu sistema inmune



¿Eres de esas personas que no se libran de un virus? ¿Pillas todos los resfriados y catarros que dejan los demás? Entonces necesitas reforzar tu sistema inmunitario.

Existen muchas plantas y productos  naturales que nos ayudan a reforzar y mantener nuestros sistema inmunológico  fuerte, como la equinacea, el propóleo, la jalea real, el polen (tiene acción antibiótica y antioxidante, es muy nutritivo, tonificante y aumenta las defensas del organismo), los cítricos, la lactoferrina (estimulante del sistema inmunitario), vitaminas y minerales. 

Tener una dieta variada y equilibrada, es fundamental para nutrir a nuestro organismo con las vitaminas y minerales que nuestro sistema inmunitario necesita para realizar sus funciones de defensa activa. Debe ser rica en frutas y verduras para garantizar el aporte de vitaminas y minerales que éste requiere, evitando el exceso de lácteos e hidratos de carbono, sobre todo refinados (harinas, pastas, dulces comerciales),  ya que favorecen la formación de mucosidades y disminuyen la acción del sistema inmunitario.

Las vit. A (zanahoria, perejil, queso, albaricoques), C (cítricos, kiwi, tomate, pimiento)y E (huevos y frutos secos), tienen propiedades antioxidantes, protegen a nuestros pulmones de los daños de la contaminación, el tabaco o de inflamaciones bronquiales. Las vit. Del grupo B (harinas integrales, levadura de cerveza, frutos secos), protegen nuestro organismo frente a infecciones.

Minerales como el cobre (frutos secos, cereales integrales y legumbres), el zinc (levadura de cerveza, frutos secos, mariscos y moluscos) o el manganeso (frutos secos, cereales integrales y legumbres) mejoran nuestro sistema inmunitario.

Cuidar nuestro descanso es importantísimo, el cansancio disminuye nuestras defensas, se aconseja dormir mínimo 7 horas.

El estrés tampoco favorece nuestras defensas, practica deportes que te ayuden a mantener  tu físico a punto, actividades como el yoga o pilates, han demostrado que refuerzan nuestro sistema inmunológico.

Evita ambientes muy caliente en invierno o muy frios en verano, dar paseos diarios de 20 a 30 minutos es muy importante, para la absorción de vit. D y como actividad física.

Bebe agua, no te olvides de está hidratado, como mínimo 6 vasos al día.

Si aun así caes en la gripe o los catarros, existen muchas plantas que pueden aliviarte los síntomas, y que carecen de efectos secundarios. Seguro que conocéis algunas, como tomillo, el eucalipto, la amapola, la malva, el malvavisco, el llantén, el hisopo, el pino o el orégano, sus aceites esenciales actúan sobre los agentes infecciosos de las vías respiratorias, facilitando la respiración.

Os dejo una infusión que no falta en mi casa y que os mejorará notablemente si padeceis algún proceso de vías respiratorias: compra en el herbolario tomillo, tusilago, pino, ajedrea y eucalipto, pon una cucharada de cada en un litro de agua, cuece un minuto y deja reposar 15 minutos, cuela y endulza con estevia o miel, al gusto y toma 3 o 4 veces al día.

Ya me contareis si este invierno habéis sido víctimas o  no de los virus.

 No obstante si el problema persiste, consulta tu médico o terapeuta natural, existen terapias que pueden ayudarte.

¿Están preparadas tus defensas para el invierno?

La vuelta al cole, al trabajo, al gimnasio, en definitiva a la rutina después del verano, conlleva un esfuerzo importante para nuestro org...