martes, 25 de marzo de 2014

Menopausia y acupuntura.



Últimamente he recibido varias consultas sobre el tratamiento de los síntomas de la menopausia con acupuntura,  por ello he decidido realizar este post y así intentar aclarar algunos conceptos y a la vez acercar la Medicina Tradicional China (MTC) a aquellas personas que en este momento están pasando por esta etapa de su vida tan cambiante.

Empezaré por definir la menopausia  como el cese permanente de la menstruación, confundido habitualmente con climaterio, que es la fase de transición entre la etapa reproductiva y no reproductiva de la mujer.


Estar en esta época de la vida y hablar de los cambios que acarrea a veces no es fácil para muchas mujeres, ya desde la infancia hablar de la menstruación era un tabú (no riegues las plantas, no hagas mayonesa, no te bañes…) hay tribus en Nueva Zelanda que durante este periodo de la menstruación las mujeres tienen que ausentarse del campamento.


Recordemos cómo empieza a ponerse en marcha el sistema reproductivo en la mujer, ésto ocurre cuando la glándula pineal (glándula endocrina que está en el cerebro) da la orden de comenzar a producir óvulos, lo cual ocurre en la pubertad. El hipotálamo que regula la sed, temperatura, el sueño y la vigilia, junto a la  glándula pineal y la hipófisis (glándula endocrina que se encarga de la producción hormonal) trabajan en conjunto para que ovarios, tiroides y suprarrenales funcionen correctamente y se produzca la ovulación periódicamente.


Todo el organismo está implicado y actúa como una unidad en este proceso.



Pero un buen día el ritmo de producción de óvulos cambia y nuestro reloj biológico cambia empezando a producirse desarreglos (adelantos, retrasos o ausencias de reglas) hasta que un buen día ya no aparece más, cuando pasa un año desde su última aparición es cuando se dice que estamos en lo que comúnmente llaman la menopausia (correctamente sería el climaterio).

Comienza un periodo de cambios físicos, hormonales y emocionales, aparecen miedos, inseguridades, la sensibilidad está exaltada, se tiene insomnio, cansancio, cefaleas, es un periodo de búsqueda de la plenitud, y de un cambio de actitudes y conductas.


Según la MTC la menopausia tiene que ver con la energía Ying (que reside en riñones y glándula suprarrenal), esta energía es la esencia fundamental, aquella que nos transmiten nuestros padres y que una vez se agota no se puede recuperar. La MTC entiende la  menstruación, los partos y la lactancia como periodos de pérdida de energía Ying, por ello la desaparición de la regla alarga la vida de mujeres ya que su energía Ying sufrirá menos pérdida.



El órgano que sufrirá más será riñón y las glándulas suprarrenales, el riñón controla al corazón (agua apaga a fuego) pero al estar bajo de energía, no puede hacerlo y se producen los sofocos; por otro lado el riñón es la madre de hígado y le da energía, pero como ahora no puede, la energía del hígado se estanca y se expande.

Como consecuencia con acupuntura se trata de base la deficiencia de Ying de riñón y según los casos los demás órganos afectados, que el terapeuta detecta tras un examen de todos los síntomas.


El terapeuta de MTC realizará el tratamiento para aumentar la energía Ying de riñón, para que no se produzca un estancamiento de energía del hígado y armonizar el Qi de la persona.


Las mujeres chinas apenas padecen sofocos por el consumo habitual de soja, la práctica de Chi-kun, el consumo de hierbas chinas y la acupuntura.



Es frecuente que aparezca en esta etapa hipertiroidismo (exceso de la función de tiroides, que controla el funcionamiento del metabolismo),queprovocará adelgazamiento rápido, insomnio, agitación, nerviosismo, e incluso taquicardias; e hipotiroidismo, la tiroides no responde a la hormona TSH y se produce cansancio, abatimiento, poca vitalidad, somnolencia, obesidad, hinchazón, sequedad de piel.

El tratamiento con hierbas occidentales como el sauzgatillo parece actuar como una progesterona y se ha utilizado en Europa durante muchos años para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, así como síntomas de la menopausia (sofocos, sequedad y  ansiedad). Cimicifuga racemosa, tradicionalmente usada para el tratamiento de varios desórdenes ginecológicos, se considera actualmente una fuente de fitoestrógenos, no está recomendada para niños, adolescentes, embarazadas o mujeres en periodo de lactancia, así como en personas con enfermedades cardiovasculares. La milenrama,  ayuda a regular el tránsito intestinal y las digestiones pesadas, los dolores lumbares y las hemorragias. Actúa sobre los síntomas nerviosos de la menopausia y es reguladora de las hormonas, también tiene alto contenido de calcio. El hipérico o hierba de San Juan, tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, es un tónico digestivo, alivia los sofocos, intranquilidad y es un antidepresivo. Helonia, para aliviar los trastornos de melancolía, miedos, alteraciones de frío por humedad, sofocos, debilidad, taquicardia. La maca andina, para estimular el deseo sexual porque se le atribuye la capacidad de estimular la hipófisis y el hipotálamo. La salvia, por su alto contenido en fitoestrógenos  alivia los sofocos. Otras plantas medicinales ricas en fitoestrógenos, tales como la soja, el lúpulo y el trébol rojo. 


Todas ellas pueden ayudar a que los malestares que en esta época de cambios en el organismo sean más llevaderos y la calidad de vida de la mujer no se vea tan afectada.


Tener una alimentación adecuada también contribuirá a mantener equilibradas las hormonas y prevenir enfermedades como la osteoporosis, a la que se está más expuesta en esta etapa.



Es recomendable una alimentación a base de verduras, y frutas, las vitaminas, las fibras y los minerales que aportan evitaran retención de líquidos, la aparición de enfermedades como el colesterol, obesidad, caída de cabello, los sofocos, etc. Evitar las grasas saturadas, es recomendable tomar leche y productos lácteos desnatados, así como consumir alimentos que nos aporten grasas insaturadas, como el aceite de oliva, las nueces o las almendras, cuyos omega 3 evitaran la formación de colesterol o las temidas trombosis. Incluir en la dieta legumbres y cereales completos es fundamental para que los niveles de azúcar en sangre estén equilibrados, lo mas conveniente es hacer 5 o 6 comidas de menor cantidad, a lo largo del día, se evitarán así los sofocos, los mareos, cambios de humor y otras molestias al mantener a raya los niveles de azúcar, evitando los dulces de repostería. Y no nos olvidemos de beber agua, es fundamental beber mucha agua sobre todo si se sufren sofocos.

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